Fundamentos macroeconómicos para tomar decisiones en ganadería

Fundamentos macroeconómicos para tomar decisiones en ganadería

A partir de la información que formó parte de la última edición que el analista Diego Ponti de AZ-Group confecciona para la asociación argentina de angus, y comparando el mismo con los indicadores que habitualmente confeccionamos para interpretar la coyuntura del negocio ganadero, observamos que actualmente resulta necesario vincularlos con una fuerte ponderación sobre las condiciones macroeconómicas vigentes en nuestro país.

Lo mas evidente surge a partir de la fuerte recuperación durante los últimos 60 días de los precios tanto de los terneros con destino a invernada y recría, como de las vacas y vaquillonas con destino de incorporación de vientres. Para el caso de los terneros, la suba entre los meses de mayo y junio fue superior al 20% respecto de los precios de abril registrándose la mayor alza en los últimos 20 días. Esto podría no ser algo decididamente atípico, si no fuera porque dicha suba se da en el momento de mayor oferta de esta categoría en el año y que a su vez no ha sido acompañada por los precios de la hacienda con destino a faena, específicamente de las categorías de consumo como el novillito que apenas registraron una suba del 5% en los últimos 60 días.

grafico nota Ber

Como se observa en el gráfico anterior, esta combinación de variaciones en los precios de las categorías mencionadas coloca a la relación ternero/novillo en un pico (1,34) en el momento del año donde normalmente esperaríamos el mínimo en esta relación debido a la estacionalidad registrada habitualmente en los precios. Aquí cabe mencionar que en muchas ocasiones hemos remarcado la importancia de esta relación a la hora de entender cuales son las expectativas del sector, ya que indirectamente al convalidar estas relaciones, los operadores están esperando subas futuras que compensen el extra-costo de pagar el ternero “caro”. Pero en este caso, el fundamento de este comportamiento parecería no estar tan ligado a una expectativa de crecimiento endógeno del negocio ganadero, sino más bien a una forma de “calzar” los ingresos por ventas en capital productivo dejando en un segundo plano la nominalidad de los precios actuales, léase deshacerse de los pesos a cualquier costo. En definitiva, las expectativas que fundamentan el comportamiento responden a los escasos recursos que actualmente cuenta el productor a la hora de mantener su capital productivo, mucho más ahora con la dificultad de adquirir divisas y tasas reales en pesos negativas.

Con respecto a los vientres, la situación resulta similar. Estas categorías venían siendo las más rezagadas en la recuperación de valor durante los últimos años, luego que se detuviera la fase de retención post liquidación del año 2009. Pero durante los últimos 60 días, las vaquillonas por ejemplo registraron una suba respecto del mes de abril de un 20%. Otra vez comienza a ser el vientre un refugio para mantener valor contra una moneda doméstica que vislumbra acelerar su depreciación en algún momento cercano.

Para finalizar con el análisis del informe mencionado al comienzo, en el mismo se puede observar a través de los gráficos de indicadores sectoriales presentados, que la faena se ha incrementado en los primeros 5 meses de este año con respecto al mismo período del año anterior. Esto no resulta una novedad en si misma, pero resulta interesante ver que la proporción de hembras en la faena resulta menor que en el mismo período del 2019, es decir que prácticamente el total de las cabezas incrementales respecto al año anterior, han sido de categorías de animales machos.

Az group

 

A continuación les dejamos un link para que puedan acceder al informe completo del analista de AZ-Group Diego Ponti.

Ver informe completo

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