Nuevo intento de construir un mercado de futuros y opciones ganadero.

Nuevo intento de construir un mercado de futuros y opciones ganadero.

Tal cual se publicó en este sitio en la nota “La operatoria de futuros suma a la cadena de la carne”del día 1 de Agosto pasado, el Mercado a término de Buenos Aires (MATba) y el Mercado de Futuros y Opciones de Rosario (ROFEX ) lanzaron los primeros contratos de futuros y opciones cogestionados en la historia de ambos Mercados.

En esta oportunidad anunciaron la creación de los futuros de novillo en pie y de ternero Rosgan. Los nuevos instrumentos toman como referencia el índice de precios de ternero Rosgan y el índice sugerido de arrendamiento de novillo del Mercado de Liniers. De esta forma, posibilitan diversas estrategias de cobertura del precio, constituyen una alternativa de inversión, permiten arbitrajes y proporcionan un valor de referencia en mercados regulados por la Comisión Nacional de Valores (CNV). Ambos contratos se podrán negociar en pesos y en dólares estadounidenses, en este último caso, previa autorización de CNV. Tienen un tamaño de 1.000 kg de peso en pie y se liquidan por diferencia de precio.

A nuestro entender, es una noticia importante para el sector  y que debe ser recibida con entusiasmo, ya que de lograr  imponerse traería importantes  beneficios para los operadores, principalmente en la cobertura de riesgos asociados  a las variaciones de precios de los productos subyacentes, pero también permitiendo financiamiento extra bancario para los agentes económicos de la cadena de valor entera.

No obstante es importante remarcar que esta no es la primera experiencia que se realiza con la intención de implementar este tipo de mercados. Existen antecedentes similares y fallidos como el MERFOX constituido en el año 1991 en el ámbito de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y el realizado en el año 1998 por el ROFEX para el cual se constituyó el índice Novillo Argentino (INA).

A los efectos de entender posibles causas que expliquen el fracaso de experiencias pasadas, recurrimos a una publicación de la Lic. En Economía Mariana Y. Dopchiz titulada “La implementación de un mercado de futuros en el sector ganadero argentino” del mes de Octubre de 2008. En dicha publicación se esgrimen, entre muchas otras cosas, aquellas que podrían haber afectado la continuidad de experiencias ya mencionadas, analizando también las dificultades que presenta el sector ganadero argentino para implementar un mercado de futuros.

Respecto de las iniciativas que se intentaron y fracasaron, el documente menciona factores importantes que incidieron en la posterior interrupción. Para el primer caso del MERFOX menciona las siguientes causas:

  • Dependía de  la  Bolsa  de  Comercio  de  Buenos  Aires  y para  esta  institución  el mercado de futuros no era prioritario.
  • Algunas de las ventajas que poseía dejaron de existir. Si bien fue concebido en un contexto inflacionario,  se  ejecutó  en  el  marco  de  estabilidad  originado  por  el  Plan de Convertibilidad.
  • Su lanzamiento  en  Argentina  fue  prematuro,  dado  que  el  uso  de  éste  tipo  de mercados hizo una explosión recién a mediados de la década del noventa. Así, el conocimiento imperfecto de este tipo de instrumentos provocó una falta de interés por parte de los participantes de la cadena de carnes y hacienda.
  • No ofrecía  igualdad  de  intereses  y  beneficios  para todos  los  participantes  del sector    Tenía  especial  impacto  en  frigoríficos  y  abastecedores,  algo menos en invernadores e indudablemente escasa repercusión en los criadores.

El segundo intento (INA) tuvo  un  comienzo  alentador  pero  experimentó una  corta  vida  y  quedó  trunco.  Las principales razones que se aducen a este segundo fracaso son: la ausencia de operadores genuinos   del   mercado   (feedloteros,   frigoríficos,   exportadores   y   supermercadistas) que se vieron desalentados a participar;  y  la  carencia  de  una  red  de  distribución  del producto que permita acercarlo al productor.

La  falta  de  interés  de  los  agentes  de  la  cadena  cárnica  por  operar  con  instrumentos derivados para la cobertura de riesgos respondería a dos motivos:

  1. a) Limitación cultural, especialmente por parte de los frigoríficos, que carecerían de cuerpos gerenciales con el nivel  de  profesionalismo necesario  para comprender la operatoria de este tipo de instrumentos, así como sus alcances y beneficios.
  2. b) Pobre desempeño  de  la  industria  frigorífica  aquejada  de  manera  crónica  por problemas  económicos  y  financieros,  conduciendo  a  una  falta  de  recursos financieros  para  operar.    Sin  embargo,  hay  quienes  afirman  que  lo último dicho sería una excusa más que un motivo,  dado  que  los  bancos  contaban  con  líneas de créditos a tasas preferenciales.

En general las causas atribuibles al fracaso de las experiencias del pasado fueron: 1) La  falta  de  participación  por  parte  de  los  agentes  del  sector  ganadero,  en  especial  de aquellos que asumieran posiciones vendedoras en los contratos de futuros, y asimetría de poder entre los mismos participantes. 2)   Inadecuado contexto institucional, explicado por la inexistencia de un marco jurídico-legal apropiado,  dado  que  la  ley  de  carnes  que  está  en  vigencia  tiene  más  de  40  años  y hace imposible el desarrollo de instrumentos derivados como el contrato de futuros. 3)   Las  constantes  intervenciones  de  los  organismos de  política  de  gobierno  en  el  sector redujeron la transparencia en los mercados nacionales de hacienda, e.g. Liniers al expulsar operaciones  fuera  de  estos,  que  se  comenzaron  a  desarrollar  de  manera  directa,  sin información pública.  4)   Falta de conocimiento y difusión del instrumento. 5)   Falta de participación de hedgers. 6)   falta de volatilidad. 7)   Volumen de producción insuficiente.

 

Para concluir, la publicación se pregunta el por qué no  se ha podido implementar  exitosamente  un  mercado  de  futuros  en  el  sector ganadero argentino, y responde al respecto:

“Habiendo desarrollado los requisitos teóricos necesarios para el funcionamiento de un mercado de futuros es que se   pueden esbozar las siguientes conclusiones acerca  del  cumplimiento  de  dichas  condiciones  por  parte  del  sector  ganadero argentino:

  1. a) Transparencia: El mercado de compra y venta  de ganado  vacuno argentino  no es transparente. La constante intervención  del  gobierno  en  el  mercado  originó  la necesidad  de  comercializar  la  hacienda  a través  de  transacciones  no  registradas  tales  como  la  venta.    
  2. b) Homogeneidad: La carne en  sí  misma  es  un  activo  heterogéneo,  dado  que  de  un  mismo  animal  se  pueden obtener 200 productos diferentes, lo cual dificulta su valoración objetiva y simétrica. Esto último hace   referencia   a   que   el   productor   tiene   menos   herramientas   objetivas   para   valorar objetivamente  la  hacienda  que,  por  ejemplo,  el  frigorífico  que  realiza  la  faena  y  conoce  con exactitud  el  tipo  de  carne  que  posee  el  animal  y  que,  consecuentemente,  produce  ese productor.
  3. c) Atomización del mercado: Existe atomización de  los operadores.   Si  bien  son mayoría,  están  muy  dispersos  y  no intercambian información entre sí, por lo que no logran coludir en contra de la industria. A su vez, existen diferencias muy importantes entre regiones e incluso entre provincias que sugieren que podrían mejorar en términos de eficiencia tanto en procesos de producción como de comercialización. En la industria a nivel  general  y fundamentándose en  los coeficientes de concentración parece  competitiva.
  4. d) Fluctuación de precios: A partir de  la  intervención  gubernamental  en  el  sector  ganadero,  los  precios  de  la  hacienda, especialmente  del  novillo  gordo,  y  de  la  carne  en  general,  son  impredecibles  y  las  reglas  de juego  poco  claras  desalientan  la  producción  de  ganado    La  incertidumbre  que  acaece en  el  sector  ganadero  argentino  hace  que  los  planteos de  producción  cambien  diariamente, desencadenando grandes desfasajes en los precios.”

Respecto de la  imposibilidad  de implementar  un  mercado  de futuros  en  el  sector  ganadero  argentino  a causa de que no  existe  un  activo  subyacente homogéneo, la   evidencia   empírica   internacional demuestra   que   se   puede solucionar  mediante  la  confección  de  un  índice,  cuando  el  contrato  se  liquide mediante   cash   settlement,   que   pondere   precios   de   animales   provenientes   de regiones  de  producción  y  comercialización  representativas  que  oferten  hacienda relativamente homogénea. Este último podría ser el caso propuesto sobre el índice de ternero ROSGAN que propone el nuevo mercado.

La causa de la no existencia de un precio de referencia de la carne que origina un uso asimétrico de la   información   por   parte   de   los   distintos   participantes   de   la   cadena   de comercialización,   traduciéndose   esto   en   falta   de   transparencia   del   mercado disponible, pareciera convertirse en un verdadero obstáculo a la hora de que un mercado de futuros ganadero prospere en Argentina. El  incremento de  las  transacciones  directas  entre  vendedores  y  compradores  que  hacen  que  una gran  proporción  de  operaciones  no  sean  reflejadas  por  el  precio  formado  en  el mercado  concentrador.  Esto  origina  que  los  agentes participantes  de  la  cadena agroalimentaria cárnica dispongan  y usen en forma asimétrica la información, lo cual origina un mercado imperfecto viciado por la falta de transparencia. Debe advertirse que el incremento de las operaciones de compra-venta directa surge como  una  forma  de  evadir  el  pago  tasas  impositivas originadas  y  acrecentadas  en las sucesivas intervenciones por parte del gobierno en el sector.

La  intervención  gubernamental  afecta  negativamente la  implementación  de  un mercado de futuros en el sector ganadero argentino y ha obstaculizado la normal operatoria y desarrollo del mercado disponible. La constante  intervención  del  gobierno en el sector ganadero argentino hace que la fluctuación del precio de la carne no tenga un comportamiento atractivo para invertir en  dicha  actividad, menos aún de operar contratos futuros.

De lo analizado en la tesis surgen claramente deficiencias en la transparencia y asimetría de la información entre  los  participantes  del  mercado  de  carne.  Los  controles  y  regulaciones  por  parte  del Estado, además dificultan la implementación de un mercado de futuros con funcionamiento eficiente. 

Más allá de todo el desarrollo respecto de los resultados de la investigación que dio base a todo lo aquí expuesto, es muy importante mencionar que el contexto en el que comienza este nuevo intento por desarrollar un mercado de futuros para la ganadería Argentina es muy diferente, tanto a de los casos fallidos anteriores, como al presente en el momento en que fue publicado el trabajo en cuestión. Sobre todo lo relacionado a la intervención del estado en el mercado ganadero. De cualquier manera nos parece muy importante haber indagado en las causas que afectaron las experiencias fallidas a fin de estar atentos a no caer en vicios del pasado que afecten el normal desarrollo del mercado, abogando siempre por una mayor transparencia y simetría de información que contribuya a operaciones comerciales más equitativas y claras.

Desde nuestro lugar deseamos que esta vez el mercado sea exitoso y sustentable, brindando mejores posibilidades de coberturas de riesgo a todos los actores de la cadena y contribuyendo a su vez a transparentar las operaciones comerciales que lo constituyen.

 

Para ver la publicación completa hacer clic aquí

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